Soy Celeste
El sitio de los Hinchas de Belgrano

Belgrano de Cordoba - Soy Celeste

El socio de Belgrano manifestó su repudio por el mal desempeño del equipo, cargando contra el presidente y la secretaría técnica.

Por Federico Jelic

Algo se quebró el lunes en Alberdi. Es verdad que había señales de que esto podía suceder, en un Belgrano más vulnerable, y donde por lo general hinchas y socios dieron respaldo incondicional, sin meterse en política. Es que la gestión de Armando Pérez como gerenciador y después como presidente dejó un saldo favorable y positivo en todos los aspectos, sin embargo, por primera vez el hincha se manifiesta contrario al oficialismo, pero con el fútbol como pretexto fundamental.

El gol de Federico González, a los 48 minutos del segundo tiempo, para darle la victoria al casi descendido Tigre, desató una serie de reclamos con insultos a la dirigencia y por primera vez, culpando al presidente Jorge Franceschi, ya que Belgrano termina el 2018 en zona de los que pierden la categoría a la B Nacional.

A falta de un año para a las elecciones en la institución, nunca la dirigencia lució tan cuestionada, tan en el foco de la tormenta, después de varios años de gobernabilidad, sustentada en política y en resultados deportivos. Y definitivamente este parece ser el talón de Aquiles de este proceso, porque para el sentimiento general, el rendimiento del plantel profesional está por encima de todo el resto. Injustamente o no, es la realidad. Y contra esto tendrá que luchar Franceschi y su gente para acomodarse otra vez a nivel imagen, sin Pérez como paraguas protector, y con la calculadora como enemigo en cada partido. Un contexto delicado, impensado, no imaginado tiempo atrás, pero que ahora amenaza con quedarse. Y la única receta no son acciones institucionales, sino lograr que la pelota entre a la red.

De la continuidad del proyecto a los cuestionamientos

Finalmente, como se preveía, Franceschi se encuentra en un lugar incómodo. Siendo ladero de Pérez en todo el ciclo de “Córdoba Celeste” en tiempos de quiebra y también en la recuperación del club social cuando le tocó ser cabeza de la continuidad del proceso, no tuvo elección. El hecho de ser el bendecido del hombre fuerte de los cosméticos, después de que este incluso fuera protagonista de su aventura en AFA como titular del Comité Regularizador con esa “intervención pasiva” de FIFA y el Gobierno Nacional (que le trajo muchos enemigos a Belgrano, increíblemente), le cayó como única opción, sin poder decidir ni decir que no, por ser su hombre de máxima confianza puertas adentro de la entidad. Un privilegio, un honor, que a esta altura le está costando más de la cuenta.

Por eso no tuvo inconvenientes el oficialismo en los escrutinios pasados, en 2017 para volver a ser elegido gobierno por el socio, desestimando la propuesta de Santiago Montoya, única lista del arco opositor a Pérez en ese entonces. Incluso con un flojo andamiaje en lo deportivo, con un Belgrano que buscaba reconstruirse tras la salida del DT Ricardo Zielinski, lo mismo el hincha ratificó su confianza en las urnas al proceso que llevaba más de 11 años de vigencia.

A un año y medio de gestión, llama la atención la poca tolerancia, y solo se explica desde lo futbolístico. Es que Franceschi siempre estuvo abocado a las cuestiones administrativas y sin tanta exposición mediática, situación que lo incomoda sobremanera. Ser presidente de Belgrano requiere una mayor comunicación oficial. Es raro verlo verter declaraciones en los medios, prefiere un perfil bajo o casi subterráneo, pero lamentablemente para él, la floja performance de Belgrano esta temporada lo obliga a dar la cara.

Dentro de la comisión directiva, tampoco asoman los dirigentes de gusto en las cámaras. Eventualmente el vice Sergio Villella aparece dando alguna entrevista, aunque tampoco es muy habitual en esto. Dicho sea de paso, fue quien acompañó a Franceschi en cena en el Hotel Orfeo en Salsipuedes, con la invitación a cargo del presidente de AFA ClaudioTapia, con el paso de la Selección Argentina ante México en el Mario Kempes, por la fecha FIFA. Es el que más tiene perfil de hablar con la prensa. 

Más social que fútbol

Si de algo presumían en Belgrano, era en sus acciones sociales, solidarias, como club con todas sus letras, y no solo enfocado en el fútbol. Dicho sea de paso, la concreción de la nueva tribuna en la calle Hualfin, la “Tomás Cuellar”, se terminó de cristalizar en el mandato de Franceschi, ampliando la capacidad del Gigante de Alberdi en casi 30 mil espectadores, saciando aquel reclamo opositor y consolidando el amor del hincha a su casa que nunca sintió como propio jugar de local en el Mario Kempes. Dicho sea de paso, se especula con la segunda parte de la remodelación, en las plateas bajas donde hoy figuran palcos, una vez acreditado el millón y medio de euros que ingresará por la venta de Cristian “Cuti” Romero a Genoa de Italia. El hincha, orgulloso y agradecido.

Pero ahora el panorama es diferente. El semblante general critica los escasos resultados en el fútbol por encima de cualquier movida social. Si algo pregonó la dirigencia de Belgrano en estos tiempos, son movidas culturales, de darle identidad al barrio, de lograr un sentimiento de pertenencia con la gente, el socio y la ciudad misma. Desde “la noche de los museos”, realización de maratones por la ciudad con las insignias del club, el predio social con un montón de actividades alentando a la participación de la familia y los amigos, por ejemplo.

Desde “Amás Belgrano”, grupo apolítico que terminó siendo político, como aliado fundamental del oficialismo en las elecciones pasadas y que hoy tiene varios miembros en la comisión, se sumaron con firmeza a estas apuestas culturales, como también al desarrollo comunicativo y marketing del club (área figuraba casi ausente o con poca acción), pero a la hora de hablar de fútbol, toda la responsabilidad recaía en Pérez. Después de la fallida contratación de Lucas Bernardi como DT, el empresario se mantuvo al margen.

Dicho sea de paso, a la hora delas críticas, los cuestionamientos cayeron primero en Franceschi, por ser cabeza del proyecto, y también en los hombres encargados de elegir refuerzos y de armar un plantel competitivo. De ahí no se salvan ni el manager deportivo Juan Carlos Olave, ídolo del club, más otro jugador querido en tiempos contemporáneos como Gastón Turús, afectado al área de scouting en la secretaría técnica, junto a Hernán Castex y Fabio Tallarico.

Entonces, el contexto es claro y debe servir como respaldo. En la consideración del socio, pesa más la campaña deportiva actual que el proyecto. Y que la tribuna, que sin duda es un logro que quedará para la posteridad, a fuerza de esfuerzo y a modo de cooperativa entre aportantes, hinchas y dirigencia. Guste o no, el socio valora más que el hecho de que la pelota pegue en el palo y entre al gol que otros alcances institucionales. Pero aquellos que aceptaron llegar a la dirigencia, sabían con qué escenario se iban a encontrar. Hoy, lo sufren.

La #AppDeBelgrano

Disponible en Google Play

Descarga ahora mismo la aplicacion de Belgrano.
¡Te informamos las noticias al instante!

#Fixture


banner tdh general paz grande