A los 16 minutos de la primera etapa, el sábado por la noche, Hernán Bernardello dejó el campo de juego y en Belgrano se encendieron todas las alarmas. La certificación de la lesión ligamentaria llegó el lunes y desde ese momento se piensa en una alternativa para que ocupe la vacante que deja el rosarino. “El Cabezón” estará fuera del equipo hasta setiembre como mínimo, con lo cual recién regresaría a jugar para la recta final de la competencia.

Hoy, el plantel cuenta con Santiago Longo como volante de marca y una opción sería Ezequiel González (jugó de primer marcador central ante Tigre) y la otra es Thiago Cravero (19) un volante central que llegó al club en 2014 con el pase en su poder y que en la pretemporada tuvo algunos minutos en los amistosos.

La idea de buscar una alternativa no se descarta por parte de los dirigentes, pero la complicación de un mercado de pases que hace una semana se cerró y en la que la mayoría de los jugadores han firmado sus contratos, pone cuesta arriba la pretensión de un central que no estaba en los planes contratar.

Por ahora, el Celeste trajo 10 jugadores para armar un equipo bien de la Primera Nacional y con “hambre de gloria”, como dice el entrenador, por eso la búsqueda de un jugador con experiencia para una zona “caliente” del medio juego se complica, pero no es imposible.

El medio campo de la B se vio sacudido en la primera fecha, porque a la lesión de Bernardello, se le suman los desgarros de Tomás Asprea y Mariano Miño, los que se perderán mínimamente los juegos con Alvarado en Mar del Plata y con Estudiantes de Caseros en Alberdi.