Soy Celeste
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Belgrano de Cordoba - Soy CelesteEl ex presidente de Belgrano subrayó su vocación de volver a la política del club y por eso se ubicó en el palco de la tribuna Cuellar en el triunfo ante Deportivo Morón.

Por Federico Jelic

Comenzó la etapa proselitista en Alberdi, no solo con pronunciamientos en medios de comunicación sino que ahora también con presencia popular. El candidato Luis Fabián Artime no deja partido sin faltar, siempre en la platea “Juan Carlos Heredia” donde aprovecha para sacarse fotos con la gente. En cambio, en el duelo ante Deportivo Morón, la novedad fue Armando Pérez. Después de mucho tiempo, regresó a Alberdi. Desde su palco personal, en el medio entre la tribuna Cuellar alta y baja, debajo de un cartel que publicita la Lotería, figuraba el ex presidente de Belgrano, estoico, mientras apunta a su regreso triunfal mediante las urnas.

Pérez estuvo solo en un palco con cuatro asientos y casi no se mezcló con la gente. No dio indicios de su futura lista a pesar de que mantuvo reuniones con algunos referentes de la política del club. De todas maneras, no hizo oficial ninguna de sus sorpresas de campaña (¿Ricardo Zielinski, Guillermo Farré y Mariano Campodónico?). 

Igual, la semana pasada había declarado en el programa “Tribuna Celeste” parte de su mea culpa por la situación de Belgrano y sus deseos de retorno al despacho principal de la institución de Alberdi. No obstante, portando lentes oscuros, sentado plácidamente en su palco, ya dio indicios de su voluntad política, en un discurso proco estridente y con mínima autocrítica. Como el “Retorno del Rey”, tercer libro de esa trilogía fantástica de John Ronald Reue Tolkien en “El Señor de los Anillos”.

Pérez y su diagnóstico

“Es duro de digerir este presente de Belgrano. Entiendo el reclamo de la gente. La realidad nos llevó por delante, pero bueno es lindo ver a la gente sonriente después de ganar”, contestó Armando Pérez sobre el diagnóstico que acusa la institución de Alberdi, según su óptica.

Además, no dejó atrás su lógica política: hizo autocrítica de su participación en las decisiones aunque lo mismo intentó despegarse un poco del oficialismo de Jorge Franceschi, su predecesor y su pupilo en tiempos de antaño. “Es normal que todos tengamos una cuota de responsabilidad. No se puede eludir. Toda mi vida procuré que la nueva dirigencia tenga personalidad. Ellos tienen su forma de ver las cosas, sus criterios y eso me parece saludable. En algunos casos nos equivocamos, en otros acertamos pero ahora lo estamos sufriendo”.

“Yo dejé de estar en el escenario. Fueron muchos años, todos conocen lo que hemos realizado en Belgrano, y como tuve que atender cuestiones personales de mi empresa, no participé en esta última etapa en Belgrano. Cuando me necesitaron, estuve. Ellos también fueron independientes en sus decisiones. Nosotros en parte rescatamos a Belgrano después del fracaso de la quiebra. Esto nos marcó a todos. Estuvimos en el peor momento”, destacó Pérez, sacando a relucir su proceso en el club que abarcó desde 2005 a 2017, como para realzar su imagen. Después añadió: “No estoy cada dos minutos diciéndoles a la dirigencia qué hay que hacer. Si tengo que hacer eso, es porque no sirven. No es una bajada de línea de Pérez como se dice. Hay que cumplir protocolos, hay una responsabilidad. Si se dividen las acciones empiezan los problemas. No me parece que abandoné el barco ni nada por el estilo.

“Este conjunto de dirigentes (por Franceschi y su comisión) trató de que Belgrano quede institucionalmente sano. Es su mayor logro. Algo se pudo haber hecho en materia de inversiones, no se animaron, protegieron el dinero, fue una elección futbolística”-agregó-“Yo casi no opiné. No fui consulta de nadie. Ellos han tenido la capacidad de actuar y es lo correcto, que haya crecimiento dirigencial. Puede salir bien o no tanto”.

Para cerrar, otra vez fue asertivo, empático pero sin dejar dardos en el ambiente: “No es que la dirigencia haya fallado. Es algo deportivo. No se llevaron nada, invirtieron tiempo y hora de trabajo. Y ellos también se hacen mala sangre. Todos se sienten mal cuando se equivocan pero no está dicha la última palabra”, bajó los decibeles Pérez, pero sin quitarles responsabilidad.
“Nosotros terminamos la tribuna en la calle Hualfin con mucho esfuerzo, el hincha entiende todo. No subestimemos la inteligencia del socio. Creo que saben diferenciar perfectamente de los resultados deportivos y la parte institucional”, ponderó.

¿Cómo seguirá su historia? Camilo Neder, uno de los responsables de marketing y protocolo en el club junto a Sebastián Viberti y otros apellidos, es quien maneja la comunicación de campaña a Pérez. Hay algunos integrantes de la comisión que lo apoyan aunque la mayoría del grupo de “Amás Belgrano” estaría en otra vereda ideológica y otros, decididos a no participar. Ya Franceschi junto a los vices Sergio Villella, Ramón De La Rúa y Juan Colomé hicieron manifiesto su decisión de no continuar ligados a la política del club. Es decir Pérez debe prepararse para un mano a mano con Artime en las urna en busca del poder en Belgrano. Y eso que fueron indiferentes y casi rivales en tiempos del gerenciamiento de “Córdoba Celeste” y con la recuperación del club. Nunca hubo química ni atracción por epidermis. Hoy la política los vuelve a enfrentar.

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