Soy Celeste
El sitio de los Hinchas de Belgrano

Belgrano de Cordoba - Soy Celeste

Belgrano, con poca lógica, empató al final contra Estudiantes en Río Cuarto. 

Con el corazón en la garganta y como premio de tanto insistir, sin ideas pero sin claudicar, Belgrano logró un ilógico empate agónico en un Río Cuarto que le fue hostil, ante el sorprendente Estudiantes, por 1 a 1, por la 10° fecha de la Primera Nacional.

Más allá del sabor a épica por empatar con 10 hombres tras la tarjeta roja a Bernardello, hay apuntes que siguen preocupando al DT Julio Constantín y a la dirigencia, ya que permanece lejos del protagonismo, y logró la igualdad en un colmado estadio "Antonio Candini" con 10 mil almas en tiempo de descuento. Poco para rescatar en el saldo de un equipo sin una identidad marcada y que resiste por el pulmotor del oportunismo, como viene pasando en los últimos juegos. Pero lejos figura de poder despegar.

Y eso que la calurosa y ventosa tarde empezó con mejores augurios para el de Alberdi, con presión alta y con Longo anulando a Cabrera en la marca, forzando salida y pelotazo. En ese lapso generó la más clara con una doble tapada de Peralta a Techera primero y después a Longo. Vegetti siempre fue amenaza y el dueño de casa contaba con la espontaneidad de un Gastón Bottino que jugó de todo: empezó de doble cinco y terminó de zaguero central.

Lo malo ocurrió en el complemento. Pareciera que Belgrano no salió a jugar y a la vez empezaron a rondar los fantasmas de esta indeseada racha. Ya había avisado Suárez con un remate en el travesaño pero a los 25 minutos un tiro libre de Vester llegó a la red para desatar la locura de su gente, previo desvío en la barrera. Y era justicia.

Constantín reaccionó poniendo a Sequeira por la banda y después a Lencina, aunque después la expulsión de Bernardello complicó el panorama. Así y todo tuvo Erramuspe la igualdad pero otra vez Peralta, figura junto a Bottino, para salvar a su equipo. Mérito del DT Vázquez por el cambio de mentalidad en el entretiempo. Luján era la única improvisación e idea para jugar y la cabeza de Vegetti el único argumento para soñar. Y llegó el gol de Erramuspe tras una bola sucia con centro bajo de Quiroga que el ex Lanús empujó a la red.

Por cómo se había dado el juego, se festejó como un triunfo en el vestuario. Salva una derrota ya juzgada sobre la hora, agónica, como ante Ferro. Aspectos por corregir desde el juego y lo táctico sobran, pero en insistencia sacó un aprobado. Pero con eso no alcanza más allá del empate en Río Cuarto con sabor a épica. 

 

La #AppDeBelgrano

Disponible en Google Play

Descarga ahora mismo la aplicacion de Belgrano.
¡Te informamos las noticias al instante!

#Fixture