Soy Celeste
El sitio de los Hinchas de Belgrano

Belgrano de Cordoba - Soy Celeste

El descenso representa un agujero enorme para el club, su economía y su competitividad. Deberá hacer el esfuerzo de “ser de Primera” para no perder la fortaleza institucional.

“No hay que tenerle miedo al descenso”, decía hace algún tiempo Domingo Ceballe, referente histórico del Pirata. Y no es que “el Mingo” no vislumbrara la pérdida de la categoría como una posibilidad concreta, sino que percibía que el descenso sería sólo deportivo, porque institucionalmente Belgrano tiene una solidez atípica, fuera de lo común entre los equipos que bajan de Primera a la B Nacional.

Esa sólida estructura, que contempla más de 200 empleados, infraestructura de gran nivel y divisiones inferiores de elite serán difíciles de mantener en el nuevo escenario. De allí que el rápido regreso a la Superliga resulta primordial.

Por empezar, los ingresos de Belgrano caerán drásticamente. Valga, a modo de ejemplo, la situación concerniente a los derechos de televisación. Superliga repartió entre sus clubes este año 3.500 millones de pesos anuales que pagan Fox y Turner.

Tras deducir los porcentajes de la AFA (18 por ciento), seguridad social (siete por ciento) y gastos (dos por ciento), la torta a distribuir en la temporada 2018/2019 fue de 2.327.000.000 pesos.

De acuerdo al Estatuto, ese dinero se repartió de la siguiente manera: 50 por ciento en partes iguales, 25 por ciento por share televisivo y otro 25 por ciento por mérito deportivo. A Belgrano le correspondieron $ 44.750.000 por el reparto igualitario entre todos los clubes, $ 21.788.380 por mérito deportivo (fue 13º en la edición anterior) y $ 10.115.436 por share televisivo. En total: 76.653.816 pesos.

En la B Nacional, el panorama es diametralmente opuesto. Esta temporada, los 25 clubes se distribuyen unos 140 millones de pesos, incluyendo el aumento del 15 por ciento que gestionó Claudio Tapia, casi como un vuelto que se da de propina. Es decir, un promedio de 5,6 millones para cada uno de los clubes participantes.

La cifra tendrá que renegociarse para la próxima temporada, teniendo en cuenta la inflación y también que crecerá la cantidad de clubes que formarán parte de dicha competencia. De más está decir lo que sucederá en concepto de sponsoreo, que se espera que la recaudación también caiga. No es lo mismo jugar en la gran pantalla todos los fines de semana que hacerlo en el ostracismo al que han condenado a la B Nacional, ya que la mayoría de los partidos de la fecha no se transmiten en directo por TV. Por eso será fundamental para el club mantener la base societaria (ronda los 30 mil) para tener un ingreso constante durante su participación en el principal certamen del ascenso.

En términos deportivos

Belgrano no la tendrá nada fácil. El nuevo torneo de la B Nacional se jugaría en dos zonas de 16 equipos, con ocho descensos por posiciones (se eliminarían los promedios). Desde agosto afrontará un torneo con más participantes (32), cuya forma de disputa viene sufriendo desvaríos todas las semanas en las oficinas de la AFA y cuya conformación definitiva se conocería en los próximos días. Lo que sí parece un hecho es que las dos zonas se conformarán mezcladas entre interior y Buenos Aires, aunque los clubes siempre los de tierra adentro han debido afrontar gastos de viajes y estadías diferentes a los del área metropolitana.

Pero, además, la “B” deberá conformar un plantel nuevo, ya que ninguno de los futbolistas que están a préstamos (Patiño, Herrera, Almeida, Meli, Cuero, Gudiño, Techera, Mendoza, Rivero, Nani, etc) seguirían después de la Copa de la Superliga (no habría que descartar que algunos contratos se rescindan antes si hay un acuerdo entre las partes).

Tampoco le será fácil a Belgrano retener a algunos futbolistas jóvenes que vienen teniendo una participación destacada, como es el caso de Tomás Guidara y Joaquín Novillo, quienes seguramente recibirán ofertas. Incluso futbolistas que no hay debutado en el primer equipo, como el zaguero Bruno Amione, son seguidos de cerca por clubes grandes del país y del exterior.

Finalmente, uno de los aspectos más sensibles que tendrá el descenso es la caída en la competitividad de sus divisiones inferiores, que están entre las cinco mejores del país (Belgrano es campeón vigente en las divisiones cuarta y quinta): la próxima temporada no podrán seguir compitiendo con los equipos de Primera y sólo lo harán con los de la B Nacional.

Una enorme injusticia que el club deberá subsanar conteniendo a los jóvenes como lo viene haciendo. Porque, en definitiva, ser de Primera es algo más que jugar en una determinada categoría.

La #AppDeBelgrano

Disponible en Google Play

Descarga ahora mismo la aplicacion de Belgrano.
¡Te informamos las noticias al instante!

#Fixture