Soy Celeste
El sitio de los Hinchas de Belgrano

Hizo un gol histórico para Boca y, después, le marcó uno jugando para Belgrano, el equipo del que es hincha. En la Ribera no se lo perdonaron. Este domingo, hará fuerza por la “B”.

Aquel chico de barrio Crisol nunca imaginó que Mirtha Legrand lo iba a invitar a su mesa. Pero así fue. Es que Claudio Edgar Benetti fue una celebridad, después de convertir uno de los goles más importantes de la historia de Boca Juniors.

El 20 de diciembre de 1992, “el Maestro” Tabárez le confió la titularidad en lugar de otro cordobés que estaba lesionado: José Luis Villarreal. Y “el Negro” no defraudó: marcó el gol del empate 1-1 ante San Martín de Tucumán, poniéndole fin a una racha de 11 años, la peor de los xeneizes sin títulos locales.

Aquella imagen del pibe emocionado, trepado al alambrado de la Bombonera y de cara a la “12”, es una postal que todavía atesoran los coleccionistas de El Gráfico. Pero hoy, a los 45 años, la vida de Benetti transcurre por otra vía, literalmente: es ayudante de conductor de la línea ferroviaria Belgrano Sur.

“El laburo mío es revisar las máquinas, que tengan todo en óptimas condiciones para que no haya ningún tipo de accidentes”, le contó a Mundo D en una charla telefónica. Pero también forma parte del equipo de veteranos de Boca que hace presentaciones benéficas por todo el país, junto a otros “ex”, como Osvaldo Escudero, Néstor Fabbri, Richard Tavares, Alfredo Graciani y Daniel Tilger, entre otros.

Celeste intenso

Un reclutador de talentos lo había visto jugar en las inferiores de Juniors y se lo llevó a Boca hace casi 30 años. Después de aquel gol histórico, en la Ribera decidieron que había que darle más rodaje y Benetti volvió a Córdoba para jugar en Belgrano, a préstamo, en la temporada 1993/1994. Y no pasaría inadvertido.

–¿Te genera algo especial que se juegue un Boca-Belgrano? Son tus dos “amores” en el fútbol...

–¿Sabés qué me pasa? Me da mucha nostalgia. Para ser sincero, Boca a mí me educó, me dio estabilidad económica y le estoy eternamente agradecido; pero soy hincha de Belgrano y haberlo confesado me trajo muchos problemas en su momento.

–¿Cómo es eso?

–Es que le hice un gol a Boca con la camiseta de Belgrano y lo grité con alma y vida. Siempre pensé que Belgrano me iba a comprar el pase, pero eso no sucedió y tuve que dar la cara.

El partido en cuestión fue el que piratas y xeneizes jugaron el lunes 23 de mayo de 1994 y que la “B” ganó 1-0 con gol de... Benetti.

–¿Qué recordás de aquel partido?

–Me acuerdo y me mato de risa. El partido estaba programado para un viernes. Pero, como Boca estaba jugando la Libertadores, le dieron tres días más de descanso y se jugó un lunes. Con Belgrano concentrábamos en Saldán. Cuando nos enterábamos que el partido se posponía, se armó una joda bárbara, con asado y vino con Coca... Escuchábamos cuarteto todo el día. El domingo algunos nos fuimos a pescar al arroyo y la seguimos. Yo no lo podía creer. Me acuerdo que los técnicos (Edgardo Sbrissa y Carlos Ramacciotti) jugaban a las bochas con los jugadores. Fueron dos días en los que hicimos lo que quisimos. Cuando llegó la charla previa al partido, “Rama” nos juntó y nos dijo: “Muchachos, ustedes disfrutaron del fin de semana porque se lo permitimos. Ahora nos lo tienen que devolver corriendo los 90 minutos y dejando la vida”.

–Y así fue...

–Sí, pero yo no sabía si jugaba. Me acuerdo que el partido empezaba a las 21.15 y, hasta las 21, estuve en duda. Supuestamente había una cláusula que me impedía jugar contra Boca, que era el dueño de mi pase. No hice ni la entrada en calor. Pero Ramacciotti me mandó a la cancha y la rompí.

En Boca no gustó nada que Benetti haya gritado aquel gol en el Chateau, en el que recibió de Javier Arbarello y definió con un toque suave ante el achique de Navarro Montoya. Cuando regresó al Xeneize, apenas pudo mostrarse en ocho partidos más e inició un derrotero que lo llevó por Universitario, Deportes Temuco de Chile, Melgar de Perú, Nueva Chicago, Dallas Burn de Estados Unidos, Huracán de San Rafael y Estudiantes de Río Cuarto. Insinuó mucho más de lo que terminó concretando; sin embargo, “el Negro” nunca se arrepintió.

“En Boca tenía todo. Desayunábamos con jamón crudo, queso, mermeladas... Y en Belgrano tomábamos mate con pan y mortadela; pero fue donde entendí lo que es jugar por la camiseta. Nos entrenábamos en Alberdi, en el parque Sarmiento o en cualquier lado. Estuve un año y me pagaron seis meses. Los otros seis los tuve que donar forzosamente, pero no me importó mucho porque cuando uno lleva la camiseta en la piel es capaz de entrenarse y jugar gratis”, reflexionó.

–Y ahora, cuando ves que en Belgrano no falta nada, ¿qué sentís?

–Envidia, porque veo que los jugadores ahora tienen todo, como debe ser. ¡Cómo me gustaría estar ahí! Por eso cada vez son menos los jugadores que se vienen para Buenos Aires. Yo me vine porque no había en Córdoba un club que esté como está Belgrano ahora. A veces me pongo a pensar porqué no me tocaron condiciones como las que tiene el club ahora. Aquél equipo que yo integré, con la estructura que de hoy, hubiera brillado. Estaban (Carlos) “el Pichón” Bossio, (José Luis) Cuciuffo, (Ariel) Cuffaro Russo, (Marcelo) “el Culo” Flores, (Nelson) “el Pampa” Rosané, (Norberto) “el Betito” Fernández, (Daniel) Primo, (Daniel) “el Gringo” Alonso, (Marcelo) Santoni, (Jorge) “Camote” Acuña, (Claudio) “el Pancho” Rivadero, “el Perro” Arbarello...

De ayer a hoy

Benetti no se pierde ningún partido de Belgrano en Buenos Aires. Por eso, es un calificado analista de las posibilidades del equipo que ahora dirige Esteban González.

“Belgrano tiene que tener paciencia. Hay que darle tiempo a “Teté” (González), porque se viene del ‘ciclo Zielinski’ que fue único. Ojalá que le salgan bien las cosas porque tiene un buen equipo, que es duro para cualquier rival. Lo voy a ver cada vez que viene a Buenos Aires y sé que, para ganarle a Belgrano, tenés que correr mucho. Tiene muchos jugadores jóvenes y espero que no los afecte el marco. Porque es verdad: cuando estás en el túnel por salir a la cancha, la Bombonera tiembla”, analizó.

–¿Por dónde puede pasar la clave del partido?

–Es clave que Belgrano aguante los primeros 15 minutos bien parado. Si gana en confianza, le tengo mucha fe.

–¿Vas a ir a la cancha?

–Más vale. Voy a ir y trataré de que no se me note que soy hincha de Belgrano. Cuando uno deja su ciudad para venirse a Buenos Aires sigue muy aferrado a las cosas de allá. Los cordobeses amamos Córdoba

La #AppDeBelgrano

Disponible en Google Play

Descarga ahora mismo la aplicacion de Belgrano.
¡Te informamos las noticias al instante!

#Fixture